Hermandad de Monte-Sión

Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Dominica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Santísimo Cristo de la Salud, María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y Santo Domingo de Guzmán

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El Santo Rosario

 

    Siguiendo la tradición de nuestros hermanos predecesores, aquellos armadores de barcos que hacían la travesía al Nuevo Mundo, y que, con una navegación mucho más peligrosa que la nuestra por la Red, contribuyeron a difundir el Evangelio y la devoción al Santo Rosario por toda la Tierra, también nosotros, imitando su ejemplo, queremos difundir esta síntesis del Evangelio que es el Santísimo Rosario, verdadera Cruz de Guía de la Hermandad de Monte-Sión.

    Le invitamos a conocer y a rezar el Santo Rosario.

 

¿Qué es?
¿Dónde se reza?
¿Quiénes lo rezan?
¿Cuándo se reza?
¿Por qué se reza?
¿Cómo se reza?

 

 

¿Qué es el Santo Rosario?

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    Es la más universal de las devociones cristianas. ¡Por algo será!.

    El Santo Rosario es a la vez una oración y una meditación sobre el Evangelio; plegarias y alabanzas a Dios y a la Santísima Virgen María.

    Sus oraciones no pueden ser más excelentes:

    1. El Padrenuestro, que nos lo enseñó el propio Jesucristo a petición de los apóstoles y que en siete peticiones encierra todo cuanto podemos desear.

    2. El Avemaría, que es el conjunto más sublime de alabanzas que podemos dirigir a la Santísima Virgen María.

    3. El Gloria, que es el himno a las Tres Personas de la Santísima Trinidad.

    El Santo Rosario es una síntesis de todo el Evangelio consistente en 20 Misterios, que nos ofrece una meditación sobre la vida de Jesucristo y de la Virgen María.

    Está dividido en 4 grupos de 5 Misterios cada uno de ellos:

    1. Misterios Gozosos, que evocan la infancia de Jesucristo.

      La Encarnación del Hijo de Dios. (Lucas 1, 26-38)
      La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel. (Lucas 1, 39-53)
      El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén. (Lucas 2, 6-19)
      La Purificación de Nuestra Señora. (Lucas 2, 22-40)
      El Niño perdido y hallado en el Templo. (Lucas 2, 41-52)

    2. Misterios Dolorosos, que recuerdan la Pasión y Muerte de Jesucristo.

      La Oración en el Huerto. (Mateo 26, 36-41)
      La Flagelación del Señor. (Juan 18, 36-38)
      La Coronación de espinas. (Marcos 15, 14-17)
      Jesús con la Cruz a cuestas (Juan 19, 17)
      Jesús muere en la Cruz. (Juan 19, 25-30)

    3. Misterios Gloriosos, que conmemoran los Triunfos de Jesús y María

      La Resurrección del Señor. (Marcos 16, 6-8)
      La Ascensión del Señor. (Mateo 28, 18-20)
      La Venida del Espíritu Santo. (Hechos 2, 1-4)
      La Asunción de Nuestra Señora. (Cantar 2, 3-6)
      La Coronación de Nuestra Señora. (Lucas 1, 51-54)

    4. Misterios Luminosos, que contemplan la vida pública de Cristo

      El Bautismo del Jordán. (Marcos 16, 6-8)
      La Autorrevelación en las bodas de Canáa. (Mateo 28, 18-20)
      El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. (Hechos 2, 1-4)
      La Transfiguración. (Cantar 2, 3-6)
      La Institución de la Eucaristía. (Lucas 1, 51-54)

       

¿Dónde se reza el Santo Rosario?

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    Como cualquier otra oración, el Santo Rosario se puede rezar en cualquier lugar, aunque es recomendable rezarlo en el templo o en familia.

 

¿Quiénes rezan el Santo Rosario?

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    Lo rezan todos los cristianos de buena voluntad preocupados por su salvación eterna.

 

¿Cuándo se reza el Santo Rosario?

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    Cualquier momento es bueno para rezarlo.

    Sólo se recomienda elegir un momento del día en el que evitemos las prisas y las distracciones.

 

¿Por qué se reza el Santo Rosario?

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    El Rosario es una fuente de gracias y de bendiciones.

    El Rosario tiene concedida indulgencia plenaria cuando se reza en el templo, en familia, en comunidad religiosa o en asociación piadosa.

    Para ganar las indulgencias del Rosario, sólo hay que rezarlo con devoción.

    Algunos de los motivos para rezar el Santo Rosario son los siguientes:

    1. Dios lo quiere, lo demuestra con los milagros realizados para glorificar esta devoción.

    2. La Virgen lo desea, lo demostró con sus apariciones en Lourdes y en Fátima.

    3. La Iglesia lo recomienda, aconsejando a sus fieles que no dejen de rezarlo todos los días.

    4. Los Santos han sido siempre devotos del Rosario.

    5. Los cristianos necesitamos rezarlo, para conseguir la gracia de Dios.

    6. La experiencia demuestra que existe más paz y felicidad en las casas en las cuales se reza el Rosario.

    7. El Santo Rosario nos otorga ventajas espirituales y ventajas eternas:

     

 

¿Cómo se reza el Santo Rosario?

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    A cada día de la semana se le dedica un grupo de Misterios, alternándolos:

    1. Los Misterios Gozosos se rezan los lunes.

    2. Los Misterios Dolorosos se rezan los martes y viernes.

    3. Los Misterios Gloriosos se rezan los miércoles, sábados y domingos.

    4. Los Misterios Luminosos se rezan los jueves.

    Se comienza persignándose con la Señal de la Santa Cruz:

     Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Se sigue rezando el Acto de Contrición:

    ¡Señor mío Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.

    Se pide el auxilio del Padre con el Trisagio Angélico:

        Se anuncia cada Misterio del grupo al que corresponde el día de la semana, rezando tras el anuncio de cada Misterio un Padrenuestro, diez Avemarías, un Gloria y la petición de protección a la Virgen María:

    Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. (Una vez)

    Dios te salve, María del Rosario, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Diez veces)

    Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. (Una vez)

    María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Una vez)

 

    Se pide el amparo a la Virgen con una Letanía a la Santísima Virgen del Rosario.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, Ten misericordia de nosotros
Dios Hijo, redentor del mundo, Ten misericordia de nosotros
Dios Espíritu Santo Ten misericordia de nosotros
Trinidad Santa, un solo Dios, Ten misericordia de nosotros
Santa María, Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios, Ruega por nosotros
Santa Virgen de las vírgenes, Ruega por nosotros
Madre de Cristo, Ruega por nosotros
Madre de la Iglesia, Ruega por nosotros
Madre de la divina gracia, Ruega por nosotros
Madre purísima, Ruega por nosotros
Madre castísima, Ruega por nosotros
Madre intacta, Ruega por nosotros
Madre incorrupta, Ruega por nosotros
Madre inmaculada, Ruega por nosotros
Madre amable, Ruega por nosotros
Madre admirable, Ruega por nosotros
Madre del buen consejo, Ruega por nosotros
Madre del Creador, Ruega por nosotros
Madre del Salvador, Ruega por nosotros
Virgen prudentísima, Ruega por nosotros
Virgen digna de veneración, Ruega por nosotros
Virgen digna de alabanza, Ruega por nosotros
Virgen poderosa, Ruega por nosotros
Virgen clemente, Ruega por nosotros
Virgen fiel, Ruega por nosotros
Espejo de justicia, Ruega por nosotros
Trono de sabiduría, Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría, Ruega por nosotros
Vaso espiritual, Ruega por nosotros
Vaso honorable, Ruega por nosotros
Vaso insigne de devoción, Ruega por nosotros
Rosa mística, Ruega por nosotros
Torre de David, Ruega por nosotros
Torre de Marfil, Ruega por nosotros
Casa de oro, Ruega por nosotros
Arca de la alianza, Ruega por nosotros
Puerta del cielo, Ruega por nosotros
Estrella de la mañana, Ruega por nosotros
Salud de los enfermos, Ruega por nosotros
Salud de los enfermos, Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores, Ruega por nosotros
Consoladora de los afligidos, Ruega por nosotros
Auxilio de los cristianos, Ruega por nosotros
Reina de los ángeles, Ruega por nosotros
Reina de los patriarcas, Ruega por nosotros
Reina de los profetas, Ruega por nosotros
Reina de los apóstoles, Ruega por nosotros
Reina de los mártires, Ruega por nosotros
Reina de los confesores, Ruega por nosotros
Reina de las vírgenes, Ruega por nosotros
Reina de todos los santos, Ruega por nosotros
Reina concebida sin mancha original, Ruega por nosotros
Reina asumpta del cielo, Ruega por nosotros
Reina de la familia, Ruega por nosotros
Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros
Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros
Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros
Reina de la paz. Ruega por nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten misericordia de nosotros.

  

    El Santo Rosario termina con una plegaria de despedida:

    Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas en las necesidades que te presentamos antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.

    Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

    Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

    Te rogamos, Señor Dios, nos concedas a tus siervos gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, ser librados de la tristeza presente y disfrutar de la eterna alegría. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

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