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Padre
Nuestro,
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Solamente
el hecho de contemplar a Dios como un padre/ una madre contempla
a su hijo, ya es motivo de alegría y confianza en Él.
Nos encontramos ante Dios, como un niño en los brazos de
su madre: despreocupado, confiado, a gusto,...
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que
estás en el Cielo.
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Dios
no está lejos de nosotros. Está cerca, porque nos
mira y nos lleva a un estilo de vida donde predomina el Amor y la
confianza. El Cielo es lo que nos espera y se va haciendo realidad
en nuestra vida cotidiana, cada vez que amamos.
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| Santificado
sea tu nombre, |
El
nombre es la identidad de la persona. Por eso, el nombre de Dios
es "Santo", porque todo en Él es bueno. Dios es
bondad incontenida, es solicitud hacia el hijo, es deseo de acogida.
Dios es Santo. Hacia esa santidad tendemos todos.
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venga
a nosotros tu Reino.
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Un
Reino basado en la justicia y en la libertad: ¡es el Reino
de Dios! Construyamos ese reino con los medios que tenemos: la paz,
el compromiso, los valores del Evangelio,...
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Hágase
tu voluntad,
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Porque
sólo la voluntad de Dios hacia nosotros es lo que salva a
la condición humana. Pedirle a Dios que se realice siempre
su voluntad, es ponernos en situación de seguir siempre los
pasos de Jesucristo.
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en
la Tierra como en el Cielo.
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Que
toda la Creación se llene de alabanza al Creador. Que cada
ser creado haga lo que tiene que hacer: la tierra que siga girando,
los animales que sigan pastando, los vegetales que sigan verdeando,...
y el hombre que siga amando. Si cada cual hace lo que tiene que
hacer, en el Cielo y en la Tierra, Dios se seguirá mostrando.
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Danos
hoy nuestro pan de cada día.
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¡Qué
alegría saber que Dios se preocupa de nosotros! No tememos
nada, porque es Dios el que nos provee de todo lo necesario, y lo
continuará haciendo siempre. Sólo falta que sigamos
confiando en Él...
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Perdona
nuestras ofensas,
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El
pecado como un fracaso del hombre. Que Dios nos restaure y nos haga
fieles al mandato del amor. Sentirnos perdonados es saber que tenemos
una oportunidad más de comenzar a ser libres.
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Como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
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El
perdón de nuestros pecados lleva como preámbulo el
arrepentimiento y el perdón ofrecido generosamente al hermano
que se ha equivocado. Perdonar es abrir una puerta a la esperanza,
es restaurar la relación rota.
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No
nos dejes caer en la tentación
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Que
tu gracia, Señor, nos impida apartarnos del camino que Tú
has recorrido: la renuncia personal y el amor sin límite.
Únicamente tu gracia nos basta para ser fieles.
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y
líbranos del mal.
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Del
mal de querer estar solos, del egoísmo, de la falta de entusiasmo,
de la frialdad, del desamor. El mal es lo que nos impide ser hombres
auténticos y libres. Es lo que nos impide parecernos cada
día más a ti.
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Amén.
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Así
sea. Sea en todo como Tú quieras.
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